Huída: Epílogo

<<…donde consiguieron escapar siete chicas con la ayuda de la hermana de una de ellas. Durante la busqueda por la antigua mina encontraron a otras dos chicas más, en muy mal estado por las malas condiciones y la tortura que parece que sufrieron, y se han encontrado los cuerpos de, al menos, cuatro chicas más. Seguimos a la espera de nuevas noticias…>>

Karen apaga el televisor devolviéndome a la realidad. Ha pasado un mes desde entonces y todavía tengo bien grabadas las imágenes en mi memoria. Me cuesta conciliar el sueño porque todavía siento la tensión en mi cuerpo.

Ninguna de las dos hemos conseguido volver a nuestras vidas como eran antes de todo eso…

Todas las noches viene Karen a preguntarme si puede dormir conmigo. Obviamente que puede. Durante sus sueños tiembla y llora y lo único que puedo hacer es abrazarle y recordarle que todo ha pasado y que ya estamos juntas. Después, de buena mañana, vuelve a su habitación. Cada vez que se aleja siento temor y tengo que comprobar que está en su habitación, como cuando empecé a tener esa pesadilla que al tiempo se hizo realidad.

Por las mañanas intentamos aparentar que nada ha pasado, que lo vamos superando. Y lo hacemos, muy poco a poco, por los días. Por el día hay más distracciones. Ella va al instituto y yo voy a trabajar… Aunque eso no ayuda mucho ya que se nota que la gente que nos rodea nos mira con compasión. Para ayudarnos vamos a un psicólogo.

Miro a Karen. Está cabizbaja y se ve triste. Parece que la noticia le ha afectado.

-Karen.- le llamo para captar su atención.

-Menos mal que viniste…- dice con los ojos llorosos.

Me levanto de la silla y le abrazo. Ella esconde su cara en mi pecho.

-Menos mal que no te pasó nada.- le beso en la cabeza.

-¿Cuánto tiempo crees llevaban esas chicas allí?- pregunta sin cambiar de posición.

-Ni siquiera puedo decirte el tiempo que pasamos nosotras.- me lamento- ¿Tú…- hace tiempo que quiero saberlo pero nunca me atrevo a preguntárselo- sabías lo que les pasaba… a las otras chicas?- se me quiebra la voz con solo pensarlo.

Asiente y me abraza con más fuerza.

-Al poco tiempo descubrí que…- empieza a temblar.

-Lo siento. No tendría que haberlo preguntado.- me disculpo de forma apresurada.

-Está bien.- rompe el abrazo- No pasa nada. Supongo que es normal que lo preguntes porque estarás preocupada.- habla sin mirarme a los ojos- Ya ha pasado todo.- respira hondo para tranquilizarse.

Situaciones como esta me hacen pensar si en realidad soy yo la mayor. Da la impresión que es ella quien me está protegiendo a mí cuando debería ser del revés. Es ella quien lo ha pasado mal y yo, que no fui capturada, también estoy mal.

Todavía tengo miedo que me la vuelvan a quitar de mi lado. Necesito saber a todas horas dónde está, agobiándole, recordándole porque estoy nerviosa.

Maldita sea. Ni siquiera sirvo para eso. Debería intentar que lo llevase con la mayor normalidad posible y voy yo y soy egoista…

El psicólogo ya me lo ha dicho, esa situación le ha robado la juventud, nunca volverá a ser la joven que era. Yo que quería que ella tuviese la adolescencia que yo no tuve al tener que trabajar para poder cuidarle…

-¿Sabes?- rompe el silencio- Ayer vi a Washio-san por la calle.- clama el ambiente con su sonrisa- Me preguntó por ti.- me da con el codo.

-¿Y cómo está?- pregunto casi de forma apresurada.

-Parece que está bien. Había quedado con Sato-san y Kaede-san.- responde haciendo memoria- Me comentó de salir algún día con ellas.

-Está bien. Sabes que puedes salir cuando quieras. Solo me lo tienes que hacer saber.- me sale como una madre.

-¿No vendrías?- se extraña- Dijo de ir las dos. Le comenté que trabajas por lo que quedaremos cuando tengas libre.- me explica de forma comprensiva.

-De momento puedes ir con ellas, no sé cuándo tendré libre.

El otro día vi a Shizuka-san en el restaurante donde trabajo. Me reconoció pero no hizo mención de querer hablarme. Puede que no le resulte cómodo encontrarse con quienes estuvimos allí.

-Estaba pensando que, si no te es molestia, ir a comer donde trabajas. Así, como mínimo, podrán verte.- sigue con el mismo tono.

-¿Por qué no?

Me gustaría saber si el tiempo siempre ha pasado tan rápido. Si es así, habremos estado mucho tiempo encerradas. De momento solo queda intentar vivir el día a día como si nada e intentar superarse.

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3 Responses to Huída: Epílogo

  1. mairemegami says:

    Queeeeeé??? )°0°( pensaba que en el epílogo harías que las otras chicas estuviesen vivas 0.0 O profundizarías más en la relación de Reina y Shuuka -.-‘ Pero es un avance a una nueva historia =3 Aunque hubiese estado bien que hubieses puesto la cena con ellas, en plan guay =D

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