Huída 5/8

—–E-Girls

No recuerdo la última vez que vi la luz. Tampoco sabría decirte el tiempo que ha pasado. Todavía no he podido encontrar ninguna salida. No sé por dónde sale y entra con nuevas víctimas.

Me gustaría poder ayudarles cuando les veo pero si lo hiciera me descubriría y correría la misma suerte que ellas… Sé que es egoísta… ¿Qué harías si estuvieses en mi lugar? No puedo hacer nada contra él… Pero cuando consiga salir de aquí haré que ayuden a todas las que están aquí, incluida Karen, no pienso irme sin ella.

¿Por qué llegué tarde? ¿Por qué no me negué y me fui? Es triste lamentarse de algo que hubieses podido evitar. Pero lo voy a solucionar y volveremos a estar juntas.

Es duro saber que por tu culpa te han robado lo que más quieres, a tu familia… tu única familia…

Es muy duro saber que la tiene donde tú estás y no encontrarla, perderte y no poder hacer nada para marcar el camino de vuelta… Ni siquiera sé si está bien… No sé qué les pasa cuando caen en sus manos… No me atreví a preguntarle a Reina… Verle con la cadena fue muy impactante…

Lo peor de todo es no poder avisar a nadie porque no hay cubertura y, aunque puedas hacer la llamada de emergencia, no puedes hablar para que no te descubran.

Mi móvil hace días que se quedó sin batería, es por eso que no sé el tiempo que llevo aquí. Pero sigo sin rendirme porque no puedo hacerlo, me cueste lo que me cueste. Voy a superar cualquier obstáculo que se me presente sin importar su magnitud. Lo único que quiero es sacar de aquí a Karen porque le prometí que siempre estaría con ella y no le dejaría atrás.

Así que, aquí estoy, perdida en una casa subterránea en mitad de una montaña con la pequeña esperanza de que venga alguien… Pero esa esperanza se hace más pequeña con cada chica que entra… pero nunca le veo salir. No me cruzo con él solo. Las veces que me he cruzado con él iba con una nueva víctima o trasportando las de aquí a otro lugar, otras “habitaciones”.

Desde que salí de la sección donde se encontraba Reina no he conseguido recordar como volver. Tengo miedo de salir y no poder encontrarles, que no les encuentren.

Esto es como un laberinto donde parece que las paredes se mueven a medida que recorres sus pasillos para que no consigas salir. Pero yo no busco salir. En una de estas plantas tiene que estar Karen, aunque no estoy segura de cuantas son o de si hay varias o es solo la sensación causada por el terreno. Como referencia solo tengo la caída que sufrí cuando se abrió la pared. Las veces que he ido por los conductos de ventilación puede que solo sea la estabilidad del terreno.

Me siento débil y sin fuerzas. La falta de alimento y el frío son una combinación muy desagradable. Tengo el cuerpo dolorido por las malas posturas que tengo que adaptar para poder dormir en lugares donde sería incapaz de encontrarme. En la sección en la que me encuentro está la luz siempre encendida por lo que tengo que estar mucho más alerta por si viniese. No me puedo relajar ni con el mínimo sonido que se que ha provocado un insecto.

Voces. Escucho voces, lejanas pero se escuchan. Son voces femeninas que parecen conversar entre sí. Me pongo alerta por si se escucha algo más que pueda estar camuflado por las voces mientras me acerco a donde creo que provienen.

Al final del pasillo hay cuator puertas, puertas de hierro, con una obertura en la parte inferior, como en las cárceles, y una pequeña rendija en la parte más alta, inalcanzable si no se sube a algo.

La conversación que mantienen es bastante irrelevante, sobre música, me imagino que evitar pensar donde se encuentran.

Paso por delante de las puerta, al ver que no seré vista, y me detengo delante de las dos puertas de donde proceden las voces, una en frente de la otra. No sé si en las otras dos habrá alguien más.

Me planteo, no una ni dos, muchas veces, sacarles de ahí. Ya me he cansado de todo esto. Puede que ellas sepan, más o menos, como está distribuido esto y podamos encontrar a Karen y salir de aquí.

Dudo en si hablarles. No sé cómo reaccionarán o, en caso de que no pueda sacarles, si me delatarán.

Me acerco a una de las puertas y, después de respirar hondo, llamo con suavidad. La voz del otro lado se ha callado de golpe.

-¿Pasa algo?- pregunta la otra chica.

-No respondas.- susurro- Solo escucha.

-Kaede-san.- le llama.

-Voy a intentar sacaros de aquí pero tenéis que mantener la calma y estar en silencio.- le advierto.

-¿Kaede-san?- pregunta preocupada.

-Respóndele.- le autorizo.

-Estoy bien.- responde con duda- ¿Qué hago?- me pregunta susurrando.

-De momento, háblale como si nada mientras intento abrir la puerta.- respondo buscando con qué abrir la puerta.

Después de buscar en todos los bolsillos y no encontrar nada, recuerdo un caso de un anime que me comentó Karen, el aro del sujetador. “A ver qué se puede hacer”.

Introduzco el aro, con duda, en la cerradura. “No estoy segura que con esto se pueda hacer algo”. El sonido de un muelle dentro de la cerradura me indica que, puede, que no lo esté haciendo mal. “Habrá que quitar o mover el muelle.”

Con un poco de esfuerzo consigo soltar el muelle. “¿Lo he conseguido?” Poso la mano sobre la puerta, temerosa, y hago un poco de presión. La puerta se abre. Kaede-san se calla de repente al darse cuenta. Termino de abrir y me dejo ver, con un dedo sobre los labios, mostrándole que guarde silencio.

Su mirada se ilumina y contiene sus ánimos. Me mira ansiosa, sin saber cómo reaccionar. Le señalo la puerta de su compañera.

-Háblale para que no sospeche.- le digo, susurrando, con una sonrisa.

Ella asiente de forma energética y retoma el tema de conversación sin moverse de su lugar mientras yo me dirijo a la otra puerta. Repito el mismo procedimiento pero, esta vez, le hago indicaciones a Kaede-san para que sea ella quien abra la puerta.

-¿Te vas?- pregunta la chica encerrada, supongo, al notar la proximidad de su voz.

-No,- empuja un poco la puerta- nos vamos.

-Pero…- se tapa la boca para evitar alzar demasiado la voz- ¿Cómo…- habla nerviosa.

Kaede-san se aparta para dejarme ver. La chica me sonríe y hace una reverencia.

Arigatougozaimasu.- me dice cuando termina la acción.

-No lo agradezcas todavía. No sé salir de aquí y no pienso irme sin mi imotou.- intento no sonar cortante.

-Te ayudaremos a encontrarla. Pero…- duda- ¿qué ha pasado con él…?

-Voy esquivándole. Creo que no sabe que estoy aquí.- respondo- Aunque, puede que, esto le dé una pista.

-Podemos simular que hemos sido nosotras.- sigue Kaede-san- ¿Cómo lo has hecho?

Sonrojada muestro el aro.

-No se me hubiese ocurrido.- me alaba la chica- Perfectamente hubiésemos podido ser nosotras.

-¿Vamos?- pregunto con ganas de salir de esta zona.

-Queda una chica en esa celda.- indica la chica señalando la celda de al lado.

Miro el aro. Está demasiado estropeado para abrir otra puerta.

-Ten.- me entrega un aro la chica- Usa el mío ahora.

Repito el mismo procedimiento con la última puerta. Al abrir, esta celda está oscura, sin nada de luz. Termino de abrir para que entre algo de luz. Hay alguien en la esquina más alejada. Entro un poco en la celda haciendo que la proyección de mi sombra llegue a ella.

-Puedes salir.- digo con suavidad.

Al no ver ninguna reacción por su parte entro, poco a poco, hasta quedar frente a ella y me agacho para quedar a su altura. Al agacharme me doy cuenta de quien es.

-He venido a por ti.- le digo acariciándole la espalda- Esta vez no voy a dejarte atrás.

-Será peligroso.- dice sin moverse- Huye.- me repite.

-Voy a sacaros a todas de aquí. Todas juntas podremos contra él.- intento animarle.

-No será seguro…

-Tenemos que irnos antes que venga.- me advierte la amiga de Kaeda-san.

-No quiero que vuelva a atraparme. Iros sin mí.- sigue.

-No dejaremos que vuelva a pasar. Ahora no estás sola.- le anima Kaede-san- Vente con nosotras.

-¿Vamos?- sigo acariciándole la espalda.

-Que tengáis suerte.- nos mira. Su mirada es oscura, sin ninguna luz- Espero que no os encuentre.

-Queda muy poco para que venga.- repite la amiga de Kaede-san- Vámonos.- habla nerviosa.

-Buena suerte.- dice antes de volver a ocultar su rostro en las rodillas.

-Vamos.- me dice Kaede-san tirando de mí- No es nada bueno que nos vea después de escaparnos.

Me saca de la celda y cierra la puerta.

-Hay que irse.- habla seria Kaede-san- No tenemos mucho tiempo.

Otra vez. Es la segunda vez que huyo delante de ella. ¿Por qué no viene? Ahora somos tres, y con ella cuatro, no dejaríamos que nos pasase nada. Yo sé que no permitiría que les pasase nada porque he sido yo quien les ha puesto en peligro.

Peligro. ¿Qué peligro? ¿Qué pasa cuando les encuentra después que se escapen? Cuando me encontré con ella, ¿le encontró después de escaparse?

—–Fin del capítulo

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One Response to Huída 5/8

  1. mairemegami says:

    Que horribleeeee T.T Por queeeeeé??? =_= Si yo me encontrase con él… 💥
    Quién es la chica que se ha quedado???? )°0°( Pero al menos ya ha salvado a dos ^.^ Espero que encuentre pronto a Karen 🙏 y que no olvide de Reina 🙇 y vuelva a por la otra >_<
    Shuuka se ha convertido en mi heroína 😎 Espero que machaque a ese tipo!!! 😒

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