Recuerdo

——SCANDAL

Todavía recuerdo la primera vez que nos reunimos las cuatro.

Recuerdo que los niños no querían jugar conmigo porque decían que ya era mayor para jugar. A mí no me importaba jugar con ellos, era divertido.

Mami ya estaba en el orfanato pero no congeniamos por nuestro carácter, no porque nos llevásemos mal sino porque a las dos nos costaba socializarnos. Ella era una persona que estaba mucho en su mundo y leyendo manga.

Cuando llegó Tomomi el orfanato se revolucionó. Era pura alegría unida a energía. Pura revolución. Ella fue quien se acerco, tanto a mí como a Mami, y, poco a poco, nos fuimos acercando hasta el punto de ser amigas. Sobre tener gustos diferentes, Tomomi y Mami tenían gustos más parecidos, logramos ser amigas.

Después de un tiempo descubrí que sí que tenía algo en común con Mami, la guitarra. Le escuché tocarla un día que los niños se fueron de excursión a la montaña. Reconocí la canción y decidí acompañarle. Hacía tanto tiempo que no tocaba que no recordaba dónde escondí mi guitarra. Cuando la encontré, me senté al otro lado de la puerta y le hice el acompañamiento. Al empezar dejó de tocar y abrió la puerta. Recuerdo que su mirada era entre ilusionada y temerosa.

Recuerdo que en ese momento llegó Tomomi con un bajo. Ella lo tocaba en la calle antes de que la trajesen al orfanato. “¿Por qué no hacemos un grupo?” propuso Tomomi con mucha ilusión, “Sonabais muy bien juntas” comentó para convencernos. Mami se animó y aceptó sin pensarlo. Ambas me miraron esperando mi respuesta. “Vamos Haruna-nee, anímate” me animó Mami. Esa fue de las pocas veces que me pidió algo. Sabía que sería un camino complicado y costoso y que no teníamos el material en condiciones como para llegar a ser un grupo con mucha influencia.

Terminé aceptando. Ensayábamos siempre que los más pequeños se iban. Empezamos con canciones de grupo conocidos que se adaptaban al estilo de música que queríamos hacer.

En una de las excursiones que eran para todos, vimos un cartel que anunciaba audiciones para grupos principiantes. Nos apuntamos a escondidas de las cuidadoras porque sabíamos que se opondrían.

La noche de la audición nos escapamos. Con el poco dinero que teníamos acumulado pagamos el transporte.

Todavía no he podido olvidar los nervios que sentí cuando entré en el lugar y que fueron aumentando a medida que iban pasando los números. Los nervios que sentí cuando nos presentamos fueron los peores. “¿Nombre?” nos preguntó alguien que estaba de jurado. Creo que es lo único que he olvidado de ese día, las caras del jurado. “Scandal desu” nos presentamos las tres juntas. Tocamos las dos canciones que nos habíamos preparado para el momento. Creo que de todas las veces que tocamos esas canciones, esa fue la mejor que nos salieron.

Al mes llegó Rina. Congenió enseguida con Tomomi por su carácter infantil. Si no recuerdo mal, fue a quien más protegí y aconsejé en toda mi instancia allí. Nunca nadie despertó, tanto, mi lado protector.

Desde el día de la audición no supimos nada, por lo que decidimos dejarlo pasar. Rina no supo nada de los instrumentos hasta que llegó una carta a mi nombre. Me extrañé al ver que tenía correo. Abrí la carta, con cuidado de no romperla, y la leí atentamente. “No puede ser” me dije a mí misma. Nos aceptaron en la audición. Llamé al resto del grupo y les leí la carta. Rina se sorprendió de que tocásemos instrumentos y nos hayamos presentado a unas audiciones. “¿Puedo formar parte del grupo?” preguntó con mucho temor.

Al ver que tenía tiempo, ella misma practicó para tocar la batería. Nos sorprendió la rapidez con la que aprendió, tenía el ritmo en las venas.

Cuando volvimos al estudio, Scandal era un grupo de cuatro chicas. No nos dijeron nada, al contrario, iban a proponernos de buscar una batería. Esa vez nos llamaron para que participásemos en un concurso con la condición de tocar algo nuestro. Al principio nos asustó la idea de componer nuestra canción pero terminamos viéndolo como un reto que teníamos que superar si queríamos seguir con el grupo.

Nos dejaron dos meses para poder componer nuestra canción. Dos meses en los que pasó de todo. Discusiones, decepciones, lloros, agobios, nervios… Nada positivo. Dos meses de los cuales pasamos dos días sin hablarnos.

Me supo tan mal por Rina que fui incapaz de enfadarme e hice que nos reconciliásemos.

Pasaron los dos meses. Conseguimos terminar la canción pero nos faltaba el título. Mani estaba repasando la letra, “DOLL” dijo sin pensar, “¿Por qué no DOLL?” propuso. Y esa fue nuestra primera canción.

¿Quién pensaría que llagaríamos a tener tanto éxito? Ninguna de las cuatro se imaginó nada parecido.

Con el dinero del premio ayudamos al orfanato y empezamos a vivir juntas.

Después de tanto tiempo, todavía recuerdo todos los momentos, malos y buenos, que vivimos las cuatro juntas, momentos hechos recuerdos que no cambiaría por nada, porque solo las cuatros somos SCANDAL.

Advertisements
This entry was posted in Fanfics, J-Pop Fanfics, SCANDAL Fanfics and tagged , , , . Bookmark the permalink.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s