Juujun’na Slave [Kawaei x Annin]

Buenaaas!!! Aquí os dejos otro OneShot bajo el nombre de Juujun’na Slave *.*^que me pidió Tina-senpai =3

Sin más que decir =D Disfrútenlo =3

————————————————————————–

¿Os habéis preguntado alguna vez qué es el amor? Yo no lo había hecho hasta el momento en que le conocí, donde descubrí que era el amor.

Era una tarde de verano, casi anocheciendo. Iba a la feria, sola, porque me habían fallados todos los planes y me apetecía salir. Me puse una falda fresquita, con camiseta corta y una rebeca. Andaba por las calles, distraída observando las decoraciones que indicaban que estábamos en fiestas, hasta que unas manos impidieron mi avance. Miré hacia el propietario de las manos, y allí estaba ella. Evitó que chocase contra un puesto que estaba en el inicio de la feria.

-Cuidado.-me dijo sonriendo.

No sé cuando tiempo pasó, pero creo que más del que me pareció a mí, pero me quedé paralizada, observando su hermoso rostro. Ella seguía sonriendo. Me aparté, torpemente, de sus manos para disculparme.

-Lo siento.-le dije haciendo una reverencia baste pronunciada, a causa de la vergüenza que sentía en ese momento.

-Tranquila.- mostraba una sonrisa de comprensión.

-Annin.-se escuchó a sus espaldas.

-Voy.-me dio la espalda, sonriendo, y se fue con su familia.

Esa noche dormí mal. No conseguía conciliar el sueño. Me faltaba algo que no sabía que era. Todo lo que me venía a la mente era ella, su sonrisa, su cabello, su elegante figura cubierta por un kimono. Me faltaba el aire. Daba vueltas, desesperada por poder dormir, por toda la cama, removiendo las sabanas conmigo.

Terminaron las fiestas y empezamos el instituto. Andaba desganada por los pasillos del centro, mientras mis amigas hablaban de como habían pasado las fiestas.

-Cuidado.-me dijo una voz que me sonaba familiar, mientras me sujetaba por los brazos.

Un flashback, de un recuerdo que creía ya superado se apoderó de mi mente. Temerosa levante la mirada, hasta topar con esa hermosa sonrisa, dejándome, nuevamente, sin habla.

No sabía que iba a al mismo instituto que yo. Iba siempre tan distraída que no me había dando cuenta de que una belleza como ella transitaba los mismos pasillos que yo, todos los días.

-Discúlpate con Iriyama-sama.-me ordenó otra estudiante que estaba a su lado, haciéndome despertar de mi temporal trance.

-Lo-lo siento.-me disculpé torpemente por el miedo.

-Tranquilas,-empezó a hablar, Iriyama-sama, de forma tranquila y elegante- me encargaré yo esto.

La otras estudiante le miraron un instante, interrogante, y se fueron, dejándonos prácticamente asolas en medio del pasillo.

-Nos vemos en la salida.-dice seria- No tardes.

-¿…?

Ese día, al igual que los siguientes, llegué tarde a clase. Primero le acompañaba a clase, y le daba su cartera, y después iba a la mía. No nos veíamos más en todo el día, hasta la hora de la salida. Todos los días le esperaba en la salida, y le acompañaba su casa.

Al principio, hacía todo porque ella me lo ordenaba, aunque a mí no me importaba. Al paso de los días, lo hacía por necesidad. Sin darme cuenta, me había convertido en su esclava. Necesitaba estar con ella, verle, llevarle las cosas, acompañarle a su casa, hacerle recados, incluso que me mandase. Me gustaba ser su esclava, porque me gustaba todo lo que tuviese que ver con ella, sus ojos, su pelo, su cuerpo, su sonrisa, su forma de pensar, su familia…

En su casa ya me conocían, incluso les gustaba que fuese con su hija. Siempre que decían esto, Iriyama-sama sonreía, me sonreía.

Pasaban los días, y cada vez me enamoraba más de ella, y empezaba a necesitar algo más que sus órdenes. Uno de esos días, me pidió, por primera vez que le ayudase a vestirse. Dudé. Mi corazón se aceleró a límites inimaginables. Mis manos temblaban y me costaba tragar saliva, con cada prenda que quitaba de su cuerpo. Sentía su mirada penetrante a través del espejo de pie de su habitación. Su piel, cada vez, quedaba más descubierta, dejándome hipnotizada. Acerque mi mano, que ya no temblaba, a su blanca piel, y como si de un suspiro se tratara, deslicé la mano por su espalda. Vi como cerraba los ojos y como su espalda se contorneaba al paso de la caricia. Al finalizar la caricia, escuché como suspiraba de forma sonora.

Se puso de pie y se giró hacia mí. Su mirada era diferente: su mirada mostraba algo oscuro y se mordía el labio. Se acercó hasta que su cuerpo quedó completamente pegado al mío. Yo no lograba moverme ni reaccionar a su proximidad.

-Acuéstate, Rina.-me ordeno en tono grave, haciéndome reaccionar.

Como siempre, seguí sus órdenes, con un poco de temor. Ella se acercó a la cama, lentamente, moviendo sus caderas al compás de sus pasos, con su torso medio desnudo y se puso a horcajadas sobre mi cadera.

-Desnúdate.-me susurró en el oído, erizándome la piel con el contacto de sus labios sobre mi oreja.

Volví a dudar. Tragué saliva y empecé a quitarme la camisa. Cuando ya estábamos en igual de condiciones, me cogió ambas manos con una mano y las apoyó en la cama por encima de mi cabeza.

-Tengo ganas de hacer esto desde que te conocí.-volvió a susurrar midiéndome el lóbulo de la oreja- Pero ahora veo que ambas buscábamos lo mismo.-dirigió su otra mano, a través de mi vientre, hasta el botón del pantalón y lo desabrochó.

Entonces se apartó y se recostó en la cama.

-No has terminado de desnudarte.-dijo con una sonrisa traviesa.

Me arrodillé sobre la cama para poderme desvestir. Ella solamente observaba como caían las prendas de ropa al suelo. Me puse de pie, para poder quitarme el pantalón, pero ella me abrazó por la cintura y me lo impidió, acercándome a ella. Sentía su piel sobre la mía, y una sensación extraña que invadía todo mi cuerpo.

-No te vas a ir a ninguna parte.-dijo en tono agresivo, arañando mi espalda.

Se me erizó la piel y se me escapó un gemido. De un movimiento rápido, me acostó de nuevo, se puso sobre mí y me quitó el pantalón.

-Me encanta que seas tan sumisa.-susurró mordiéndome el cuello, causándome una extraña sensación, entre dolor y placer.

Sumisión. El amor, para mí, es sumisión, control, dolor y placer juntos. Entrega, al cien por cien, de uno mismo a otra persona. Sensaciones inexplicables que solo se pueden sentir juntando a dos persona en un mismo acto de placer.

*************************FIN**************************

No olvidéis darle a “Like” si os ha gustado!!! =)

Dejar comentarios con lo que os ha gustado y lo que no =3 que siempre se agradece un Feeback para mejorar la calidad de los Fics ^.^

Y sobretodo, compartirlo y divulgarlo por las redes sociales y darle a “Follow” para recibir las actualizaciones al instante!!! 😉

Un Saludooo!!! OwO

Advertisements
This entry was posted in AKB48 Fanfics, Fanfics, J-Pop Fanfics and tagged , . Bookmark the permalink.

2 Responses to Juujun’na Slave [Kawaei x Annin]

  1. tinasenpai says:

    Me ha encantado. El momento en que se da cuenta de que Anna va al mismo instituto me ha resultado entre tierno y gracioso por su reacción.
    Lo que más me ha gustado es que a Anna le pasa lo mismo, pero al contrario, que a Rina :p
    ¿Puedo volver a proponer? (Le estoy comiendo el gusto XD)
    Si es así… ¿qué tal uno de Jurina y Mayu? :p

    Liked by 1 person

    • mairemegami says:

      Graciaaas!!! =3 La verdad es que quería reflejar la diferencia entre las personalidades en ese momento, para encabezar bien OneShot =D porque si no no podía montar bien lo de “juujun’na slave” ^.^
      Puedes proponer siempre y cuando entre dentro de mi forma de escribir y tal … Supongo, y si no, pues un reto *.* ¿Jurina y Mayu? o.o?? Ahora me toca pensar -.-‘ Menos mal que antes de proponer pareja comentas jejeje ^.^’

      Liked by 1 person

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s