Kinjirareta Futari [Kasai Tomomi x Oshima Yuko]

Oshima Yuko y Kasai Tomomi!? o.O?? Pues si =D Recordáis el duo “Kinjirareta Futari”?? Pues éste Fanfic es una representación de los hechos, pero un poco retocado, intentando mantener la esencia de la letra.

Espero que os gustee!!

—————————————————————————————————–

En la finca de los Kasai viven un matrimonio y su hija Tomomi. Tomomi es una chica joven de costumbres tradicionales.

Por otro lado, en la finca de al lado, vive Oshima Yuko, tres años mayor que la hija de los Kasai, quien muchas veces le da clases de equitación a Tomomi.

Hoy ha salido lloviendo, y por lo tanto, se han cancelado las clases. Tomomi mira triste por la ventana. Odia los días de lluvia, pero no porque no le guste la lluvia, sino porque se siente sola. En ese momento pasa su ama de llaves Ohori Megumi, se queda mirándola un instante.

-¿Le apetece merendar, señorita?- le pregunta con una bandeja de dulces.

-No tengo hambre.-le responde sin apartar la mirada de la ventana.

-Muy bien.- se queda mirándola un rato y vuelve a la cocina.

Tomo~mi suspira, empañando el cristal. Apoya en dedo en él, dibujando nada en concreto. Se para a analizar el dibujo. Un corazón. Se extraña al verlo, pero sonríe. Con la manga de la camisa limpia el cristal para poder seguir mirando por la ventana.

Desde esa ventana, donde se sienta siempre que llueve, se puede ver el lago. Lo mira con ganas de salir a pasear en barca. Tiene buenos recuerdos de ese lugar.

———-

Por otro lado, Yuko está en el establo, contemplando la lluvia mientras cepilla a su caballo.

-Al final hoy no podremos ir a verlas.-le acaricia la oreja. Él mueve la cabeza en respuesta.- ¿Qué crees que debería hacer? Lo sé, no es moral pensárselo…-deja su mano apoyada en el hocico.

Se vuelve a girar para contemplar la lluvia. Desde el establo, alcanza ver el lago. Lo mira con anhelo.

-Señorita Oshima,-le interrumpe los pensamientos su ama de llaves- tiene una llamada.

-Gracias, Noro.

Sale del establo, seguida de Noro, quien le acompaña hasta el teléfono.

-Moshi moshi, Oshima Yuko desu.- responde en un tono un poco seco.- Si claro.- se anima después de un rato escuchando la voz del otro lado de la línea- A las seis estaré allí.- cuelga sonriente, y se dirige, tarareando, a su habitación.

-Yuko, no sé qué estás pensando.- se dice a sí misma dejándose caer sobre la cama.- Lo mejor será hacer como si nada, ocultarlo, que nadie, ni ella, lo sepan…- se tapa la cara con el brazo.

Después de un rato así, decide levantarse y vestirse para ir a cenar con  los Kasai. Le cuesta bastante decidir que ponerse. Desde pequeña, siempre le ha gustado dar buena impresión. Al final elije un vestido, sencillo, azul, de manga corta y con una cinta en la cintura.

A la hora acordada, llega Yuko y su chofer le acompaña hasta la puerta con el paraguas. Llama a la puerta y abre Ohori. No tarda en aparecer Tomomi, con un vestido rosa, corto, que le queda bastante mono, y la saluda dándole un abrazo.

-Te he echado de menos.-apoya la cabeza en el pecho de Yuko.

-Yo también.-apoya su mano en el hombro de la pequeña, pero enseguida lo aparta cuando aparece el señor Kasai- Buenas noches, señor Kasai. Gracias por invitarme.- hace una pequeña reverencia.

-Era lo mínimo que podía hacer, ya que le da clases a mi hija sin pedirme nada a cambio.- sonríe el hombre mientras le indica que pase.

En la cena, Tomo~mi se ha sentado al lado de Yuko. Han pasado la cena hablando de negocios y de la familia de Yuko, quienes se encuentran en el extranjero por causas de trabajo.

Al terminar la noche, Tomomi insiste en acompañar a Yuko a la puerta.

-Si mañana no llueve…- empieza a hablar de forma tímida, cabizbaja.

-Después de las clases, podríamos ir a comer a la arboleda.- le sonríe.

-¿Enserio?- dice la pequeña emocionada- ¿Cómo si fuese un picnic?

-Así es.- le acaricia el pelo- Nos vemos mañana.

———-

Por la noche paró de llover, y ahora hace un sol maravilloso. Yuko está en el establo, preparando su caballo para salir, mientras tararea una canción. Lleva una cesta, con comida y una manta. Sube al caballo y empieza galopar hasta la casa de Tomomi.

Cando llega, la menor está fuera, esperándola con su yegua ya preparada, con la compañía de su ama de llaves.

-Ha dicho el señor que hoy no es preciso que hagáis la clase. Podéis ir al picnic directamente.-dice sonriendo Mettan-Hace un buen día.

-¡Qué bien!-celebra la menor mientras se prepara para montar.

Yuko baja para ayudarla cuando ve que Mettan se acerca, también a ayudarla.

-No hace falta, Megumi-san, ya la ayudo yo.-sujeta a Tomo~mi por la cintura. Espera a que se marche.-Vale…-la menor se apoya en los brazos de la mayor para poderse impulsar. Al hacer esto, sus cuerpos quedan más pegados, tanto que Yuko puede percibir su aroma.-Una…-una sonrisa tonta se expresa sin querer en su rostro.-Dos…-Kasai siente que le arden las mejillas mientras se prepara para hacer impulso-Tres…-con un suave impulso Tomo~mi está encima de su yegua.

Sonríe mientras se acomoda en la silla de montar, pero esta sonrisa se desvanece cuando observa a Yuko alejarse, para montar en su caballo.

Van paseando por el bosque, disfrutando el momento, casi en silencio. Se escuchan, por todas partes, a los pajarillos cantar. Los pasos de los caballos resuenan, como un eco, junto el piar de las aves.

Detienen el paso cuando se acercan al lago. Yuko lo admira un instante, con lo que parece melancolía, antes de bajarse del caballo.

-Ven, te ayudare a bajar.- Tomomi se coge de los brazos de Yuko y baja.

Mientras  Tomomi coge la cesta con la comida, Yuko pone el mantel para poderse sentar.

-Hace un día precioso.- dice la menor mientras se apoya en el hombro de la mayor.

-Eso es porque tú estás aquí.- le responde Yuko, rodeándola con su brazo.

Tomo~mi se cubre la cara en el pecho de Yuko.

-¿Quieres comer algo?-se aparta rápidamente para coger la cesta.- He preparado dulces, para el postre.-dice tímidamente acercándose a Yuko.

La mayor sonríe y asiente.

Han terminado de comer y están paseando cerca de la orilla del lago. Tomomi iba cogiendo piedrecitas, que le llamaban la atención por tener forma de algo. Yuko la miraba, unos pasos por detrás, mientras sonreía.

-¡Oshima-senpai, mira!-se acerca la menor corriendo, con una piedra en la mano-¡Tiene forma de corazón!-dice emocionada.

Tropieza antes de llegar hasta Yuko. Yuko se adelanta para evitar que caiga y la sostiene por los brazos.

-Cuidado.-le ayuda a ponerse bien de pie.

-Es para ti.-le dice, un poco sonrojada y cabizbaja.

-¿Para mí?- se sorprende- ¿Por qué?

-Como si lanzara una piedra en el lago, mi corazón ondea en el agua.-dice finalmente, en voz baja, después de una pausa, entregándole la piedra con forma de corazón, con ambas manos. -Oshima-senpai, daisuki.- repite, pero esta vez en voz alta.

-Kasai-san, estás confundiendo sentimientos.

-Ie.-dice mientras niega con la cabeza- No quiero a nadie más. ¿Acaso está eso mal, Oshima-senpai?

-Soy una mujer…-mira alrededor buscando una respuesta- Solo será admiración.

-Entonces…-mira al suelo, sujetando todavía el corazón de piedra- Lo que pasó…

Yuko parece querer decir algo, pero al final deja caer los brazos, dejándolos a los lados de su cuerpo.

-Tomo~mi…-dice en un tono casi inaudible Yuko. Muestra dolor en su rostro mientras mira como de los ojos de la menor empiezan a asomar unas lágrimas.

Levanta la mano derecha y la lleva hasta las manos de la pequeña. La izquierda la sigue, pero esta se queda por debajo de las manos de la menor, cubriendo, así, con ambas manos, las manos de Tomomi.

Al notar el contacto de su senpai en las manos, levanta la mirada. Esta la mira sonriente, pero temerosa. Tomo~mi nota como va perdiendo el contactos con el corazón de piedra.

-Acepto el corazón.-le sonríe mostrándole la piedra con forma de corazón.

Ante esta acción, Tomomi se lanza feliz a los brazos de la mayor. Yuko le devuelve el abrazo. Le encantan sus abrazos. Cierra los ojos para disfrutar del momento.

Una brisa de aire las devuelve a la realidad.

-Empieza a hacer fresco.-se separa un poco Oshima para poder mirar a Kasai a los ojos- Será mejor  regresar.

———-

La hija de los Kasai está en su habitación, acostada en la cama, abrazando su almohada. Está feliz porque Oshima-senpai ha aceptado sus sentimiento. Se levanta de la cama y se dirige a la ventana. Se puede ver el exterior gracias a la luz de la luna, que está casi llena. Observa tranquila el paisaje. Desde ese punto de vista, alcanza ver la arboleda.

-Mañana podríamos pasear a caballo por allí.-dice abrazando la almohada de nuevo.

———-

Yuko está en su sala de estudio, iluminada solo con una lámpara de mesa. Tiene la piedra en la mano. La mira con una sonrisa, pero en su mente solo ve prohibiciones y dudas.

De la mesa, abre un cajón y saca una hoja y una pluma.

-No sé qué debo hacer…-moja la pluma en el tintero y empieza a escribir.

Querida Tomomi

Por favor, perdóname por no cumplir con éste amor, por esconderlo en mi corazón…

No me maldigas… No llores sola, porque compartimos felicidad, un beso, un lazo…

Pero esto que estamos haciendo está prohibido, nunca seríamos aceptadas. Si no hubiese nacido como mujer, no estaríamos separadas. Si hubiese nacido hombre, seríamos pareja…

Para de escribir y mira por la ventana. Acaricia la piedra.

-No puedo hacerlo.-coge el papel y lo arruga mientras se levanta de la mesa.

Sale de la sala y se va a su habitación, todavía con el papel en la mano. Se deja caer en la cama, llevando en una mano el papel y en la otra el corazón de Tomomi.

-¿Por qué no puedo quitarte de mi mente?

———-

Por la mañana, Kasai Tomomi espera en la puerta de su casa, ya montada en su yegua, acompañada de Mettan, esperando a que llegue su senpai.

Cuando la ve aparecer de lejos, empieza a trotar hacia ella. Yuko detiene su galope y espera a que llegue su kohai. Al ver que se detiene, la menor ve que tardará más en llegar hacia ella y decide galopar hacia ella. Al principio, Oshima, al verla galopar se sorprende y piensa en acercarse y hacer que se detenga, pero llega antes de que pueda decirle nada.

-¿Paseamos por la arboleda.-dice feliz la menor- El paseo de ayer me gusto bastante.-le sonríe.

Ante esta acción, Yuko no puede evitar sonrojarse y asiente con la cabeza.

Llegan a la arboleda. Pasean por un camino lo suficiente ancho y despejado para que puedan pasar ambos caballos sin ningún problema. Tomo~mi detiene su paso, justo en la intersección con otro camino, más estrecho por el que van ellas. Al notar que su acompañante se ha detenido, Yuko detiene también su marcha.

-¿Sucede algo?- pregunta acercándose a ella. Al ver que no obtiene respuesta, levanta la mirada hacia donde está mirando su acompañante.-Es precioso.-dice al ver al final de camino un árbol, un Sauce Llorón, que parecía ser bastante viejo por el grosor de su tronco, casi oculto entre sus propias ramas.

Kasai baja de su yegua y empieza a andar hacia éste árbol. Oshima decide hacer lo mismo.

-Recuerdo éste lugar.-dice acercándose a Tomo~mi.- Hemos  estado aquí cuando éramos pequeñas. ¿Te acuerdas?- le pregunta situándose debajo de las ramas del gran Sauce.

Tomo~mi se acerca en silencio y rodea el tronco, observándolo de arriba a abajo, detenidamente. Yuko la observa en silencio, preguntándose qué está haciendo.

-¿Oshima-senpai, crees en la eternidad?

-¿Eh?- Yuko la mira sorprendida.

Tomo~mi le hace una señal para que se acerque. Ella se acerca. Una vez está a su lado, le señala un lugar del tronco. Yuko analiza minuciosamente las rascadas que señala y no tarda en darse cuenta de que son palabras:

Yukorin

  x

Chiyuu~

-La eternidad existe.-dice Tomo~mi acariciando los nombres-  Mientras el señor árbol siga vivo, nuestro amor será eterno.

Yuko observa con melancolía los nombres.

-Amor…- dice, en voz baja, sin apartar la vista del trazado- Ese pecado que conocimos por casualidad…- murmura.

Ahora se gira hacia su Chiyuu~, que la observa con una sonrisa, sonrisa que nunca pierde cuando está con su senpai. Mete la manos en los bolsillos. En uno de ellos lleva el papel, en la izquierda; en el otro, el corazón de piedra. Aprieta el papel con fuerza.

-No importa donde sea, te amaré.-saca el corazón de su bolsillo y se lo muestra con la mirada.

-Por siempre, por ti, seré amada.-le coge las manos.

-Ven, vayamos a remar en ese bote.-la lleva de la mano- Si te cansas de remar, puedes descansar en mi hombro. Porque en un sueño podemos amarnos eternamente…

Abre los ojos. El sol entra por la ventana. Mira su mesita de noche, donde reposa una piedra, piedra que parece un corazón, pero este está partido.

-Siempre seremos amantes prohibidos.

———————————–FIN————————————-

Supongo que el final os ha dejado en plan O.O? Se aceptan comentarios sobre lo que creéis que ha pasado. Al/a la que acierte, le escribiré un Fanfic de la pareja y del grupo que quiera =D Buena suertee!!!

Si no os ha gustado: podéis comentar el por qué =)

Si os ha gustado: podéis comentar que parte os ha gustado y cual no; también, por supuesto, darle a Like ;·)

Si os ha gustado mucho: podéis comentar por qué os ha gustado; por supestísimo, darle a Like y, por último, compartir ;·P

Advertisements
This entry was posted in AKB48 Fanfics, Fanfics, J-Pop Fanfics and tagged , . Bookmark the permalink.

6 Responses to Kinjirareta Futari [Kasai Tomomi x Oshima Yuko]

  1. tinasenpai says:

    ¿Al final ha sido un sueño? Que triste que solo vea las prohibiciones 😭
    Me ha costado un poco entender el final, lo he tenido que leer varias veces, pero ha quedado, dentro del drama, muy bonito y significativo 😊

    Like

  2. youtei says:

    Like por el final inesperado 😄

    Liked by 1 person

  3. Pingback: Senbantsu Sousenkyo 2017 | Unión de Poder

  4. Pingback: Request Hour 2017 | Unión de Poder

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s